19.9.08

Una webcomendación - CEIP San Walabonso


Gran referente andaluz para los centros TIC es CEIP "San Walabonso" de Niebla (Huelva); personalmente he tenido la suerte de asistir a cursos donde han expuesto su trabajo, una de ellas en las "II Jornadas internacionales sobre políticas educativas para la sociedad del conocimiento", donde su jefe de estudios, Fernando García, participó en una sesión junto a reconocidas personalidades como Ignaci Labastida (responsable del proyecto Creative Commons en España) o Jordi Adell (profesor del Departamento de Educación de la Universitat Jaume I de Castellón, y todo un referente en el uso de las TIC como recurso educativo).

Es por esto, que hoy webcomiendo la página web de este centro onubense, en donde podremos encontrar todo tipo de actividades TIC (webquest, cazas del tesoro, etc.), pero que sobre todo, creo, que nos enseña como llevar adelante una filosofía educativa propia ayudada con los recursos que nos aportan las Tecnologías de la Información y la Comunicación.


10.9.08

De vuelta al trabajo

Después del paréntesis que ha supuesto el verano, hemos vuelto al trabajo (que no a la rutina) y a enfrentarnos a un nuevo curso.

No podemos decir aquellos que trabajamos en esto de la educación que las noticias aparecidas durante las semanas previas a septiembre y comienzos del mismo sean agradables, a pesar de que nuestro porcentaje de culpa no sea tan grande como algunos piensan y otros quieren hacer pensar.

Desde el año pasado tenemos una nueva Ley que ordena la Educación en España (la Ley Orgánica 2/2006 de Educación) y su adaptación a nuestra Comunidad Autónoma (la Ley 17/2007 de Educación de Andalucía), las cuales derogan a aquellas leyes que hasta ahora regulaban todo nuestro sistema educativo (LOGSE y LOCE).

Y ustedes se preguntarán, ¿para qué nos cuenta todo esto? Muy sencillo, y es una cuestión que desde hace mucho tiempo me ronda la cabeza, a saber:

¿De qué manera ha afectado, realmente, la aparición de todas estas leyes, vigentes y derogadas, a la forma en que los docentes llevamos a cabo nuestro trabajo diario en las aulas?

Para mí, es una pregunta fundamental, porque quizás resulta que lo único que está cambiando en la gran mayoría de los centros andaluces (que es la realidad que mejor conozco) es el negro sobre blanco, la literatura, la burocracia, mientras que el día a día, la metodología, el afrontar el proceso de enseñanza-aprendizaje bajo el amparo de los principios en los que se basan las últimas leyes educativas se ha obviado.

Por supuesto que gran parte de culpa de esta situación es del mismo profesorado, y todo, pienso, debido a diversos factores (cansancio, el síndrome de estar quemado, etc.), pero también, y en gran medida, creo que influyen otras razones (la apatía de gran parte del alumnado, la poca colaboración de las familias, la excesiva burocratización del papel del profesorado, etc.), e incluso pero también habría que ver si los docentes andaluces reciben una verdadera formación (e información) sobre los conceptos fundamentales que sustentan las leyes educativas; y es que algo que no se conoce no puede llevarse a cabo.

A modo de ejemplo, los centros TIC, ¿cuántos de ellos han modificado su metodología para utilizar ese recurso en todo su potencial? ¿Cuántos lo usan sólo para que sus alumnas y alumnos jueguen cuando terminan la tarea de la pizarra?.

Y se volverán a preguntar: “¿Por qué dice este hombre todo esto?”.

Pues me intentaré explicar. Mientras las grandes, o pequeñas reformas educativas, no tengan realmente en cuenta al colectivo, al amplio colectivo, docente, de manera que estos realmente se encuentren implicados en las mismas, no serán sino imposiciones burocráticas a las que se responderá con remiendos y de manera superficial, sin una verdadera y completa aplicación.

Con esto, no quiero decir que no existan otros muchos problemas en la educación y en la enseñanza, pero es que para eso se podrían necesitar muchos más folios; es obvio que necesitamos y debemos mejorar, pero para ello, todos los sectores que participan en la educación (no sólo profesorado, sino Administraciones y familias) deben arrimar el hombro y buscar soluciones y actuaciones conjuntas.
Termino con una frase de Marguerite Youcenar, escritora belga, que creo que da que pensar:
"Las leyes cambian menos rápidamente que las costumbres; son peligrosas cuando quedan a la zaga de éstas y aún más cuando pretenden precederlas"

21.7.08

Frase del día (III)


Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender es sembrar un campo sin ararlo.

Richard Whately

Y yo añadiría: “debemos aprender a despertar la curiosidad de quien queremos que aprenda”

18.7.08

Frase del día (II)


Una persona culta ya no sabe latín, pero sí informática.

Javier Echeverría

17.7.08

Frase del día




Si la ayuda y la salvación han de llegar, sólo puede ser a través de los niños, porque los niños son los creadores de la humanidad.


Maria Montessori

8.7.08

El juego de las diferencias (LGE-LOE)



Buceando por la red encuentro este video del NO-DO donde habla de la Ley General de Educación, describiendo los por qués de su promulgación y las deficiencias que se pretendían corregir.
Os animo a encontrar las diferencias entre esta ley de 1970 y la actual LOE de 2006.
Saludos,

1.7.08

Comienzan las vacaciones



Aunque parezca mentira, y ya que se ha terminado de rellenar esa marabunta burocrática de papeles, comienzan las vacaciones, y es el momento (después de unos días de merecido asueto, por supuesto) de que los docentes reflexionen (reflexionemos) sobre todo lo que se ha hecho durante el curso.

Este momento de autoevaluación lo considero fundamental para nuestra labor, ya que es la única manera de poder recapacitar sobre qué hemos realizado y cómo, y sobre todo, si lo hemos llevado a cabo de la mejor manera para alcanzar aquellos objetivos que nos habíamos planteado a principios de curso.

Para toda persona que me lee, recalco la frase de “objetivos que nos habíamos planteado”, porque creo que es de fundamental importancia no centrarnos únicamente en los logros y deficiencias de nuestro alumnado (lo cual también es de gran importancia), sino que somos nosotros, los docentes, los que tenemos que marcarnos unas metas para cada curso (en las cuales, por supuesto, se incluya la de ayudar a nuestro alumnado a alcanzar sus propios objetivos educativos), metas que permitirán dar sentido a nuestra labor profesional de manera que no se convierta en un ciclo cerrado de curso tras curso haciendo lo mismo, lo cual puede llevarnos al sentimiento de desgana, al síndrome de “estar quemado”, o a vivir un “Día de la marmota” como en aquella película le sucedía a Bill Murray

Y es que, en una profesión donde prácticamente todos los cursos se suele redundar en los mismos temas, contenidos, etc., debemos ser capaces de ir creándonos nuevas expectativas y fines, buscando nuevos medios y recursos, que nos permitan abordar con ilusión y motivación cada comienzo de curso.

Esa, creo, es la única manera de lograr unos docentes implicados y con verdaderas ganas de trabajar; bueno, eso y que desde las distintas administraciones educativas no nos quiten esas ganas creándonos problemas que, de manera directa o indirecta, influyen más de lo que piensan en lo que pasa en las aulas.

PD: Quisiera aprovechar para dar ánimos, a todos los compañeros y compañeras que en estos días están llevando a cabo los procesos selectivos de ingreso al cuerpo de Secundaria, FP y demás. Sólo lo que alguna vez han pasado por eso saben lo duro que es prepararlas y realizarlas. SUERTE.